John Terry, capitán del Chelsea, se disponía a lanzar un penalti, el último de la tanda con la que se decidía la final de la Liga de Campeones contra el Manchester United. Al chutar resbaló y perdió el equilibrio, la pelota golpeó el poste de la porteria y salió fuera...acababan de perder el título y cerca de 30 millones de euros...en un segundo.